Hace 208 años, un grupo de personas como nosotros, se reunieron en Tucumán para romper definitivamente los lazos de unión que nos matenían con España, y firmaron y sellaron el Acta que nos daría la independencia. La decisión se llevó a cabo en la histórica Casa de Tucumán. Durante las sesiones, presididas por el diputado Juan Francisco Narciso de Laprida, el secretario Juan José Paso consultó a los congresales si deseaban ser una nación libre e independiente, lo cual fue aprobado por aclamación.
Pero esto no fue un proceso pacífico. Hubo batallas. Hubo luchas. Hubo muertes. Hubo victorias y también derrotas. Hubo persecución y saqueo. Hubo esperanza. Hubo próceres y héroes que dieron su vida para que hoy podamos dar nuestro grito de libertad e independencia.
Independientes y libres es quizá, una de las palabras más sentidas del mundo. Ser libres nos permite reconocer nuestro lugar y el lugar del otro, nos permite vincularnos, socializamos, trabajar, jugar, ejercer deportes y enseñar por sobre todas las cosas.
Hoy debemos romper las cadenas de la injusticia, de la mentira, del egoísmo, de la ambición desmedida que nos prohiben nuestra libertad y nuestra independencia y luchar por forjar un país más justo, sincero y solidario, y más fuertes en sus ideales, conservando sus tradiciones y costumbres. Solo así seremos una Nación libre e independiente.
Sabemos que no es facil pero no es imposible, solo hay que recordar y tomar el mismo valor y el mismo ímpetu que tuvieron aquellos hombres que forjaron nuestra historia.
Los insto a ser fuertes, a luchar por nuetro hermoso País. Unico en el mundo. Sintamos esa gloria que nuestros héroes sintieron, y luchemos y hagamos gigante esta gran Nación. Esta maravillosa Argentina.
¡Viva la Patria!
Galería de imágenes